4/3/13

La Juventud panameña y las contradicciones entre el “crecimiento económico” y el descontento popular

Este inicio de clases en los colegios secundarios avizoró una evidente situación social que hace mella en la lucha nacional, y abarca todos los niveles de la sociedad: el caos de la ciudad. Vivimos diariamente una ciudad en colapso.

A toda la juventud panameña, la primera labor a la que nos abocamos posterior a ver realizadas nuestras aspiraciones en la formación académica secundaria, es al acceso de una educación superior y en el camino, la oportunidad de lograr acceder a un trabajo digno que logre compenetrar nuestras metas como futuros profesionales.

Panamá se muestra como una nación prospera, donde sin más problemas se accede a un trabajo con buen salario, oportunidades educativas entre las ofertas académicas universitarias y las condiciones de vida que puedan sostener las ganas de aprender y superarnos de la forma más realista posible, dentro de nuestras condiciones.

Ese Panamá en el que todos los jóvenes nos reflejamos, se rompe en pedazos cuando sin haber culminado un bachillerato, nos vemos bombardeados por la inseguridad social, la cada vez más crítica situación de salud por la que pasa nuestros hospitales y con ella la Seguridad Social, una ciudad totalmente colapsada en su sistema de transporte que nos impide movilizarnos hacia la ciudad y a cualquier punto en general, una canasta básica carísima en comparación con nuestros salarios, medios de comunicación totalmente alejados de la tarea de comunicar, toda vez que son controlados por corporaciones mediáticas y hacen de la comunicación social un negocio lucrativo para dejar al marketing nuestra realidad social, en fin… una nación de fantasías derrumbada todos los días por el estruendo de fuerzas políticas organizadas que se niegan a seguir dominados como ovejas entre los lobos.

Y la pregunta frente a esta situación es ¿conozco yo como joven, como estudiante, como hijo de la patria istmeña, como futuro profesional, el momento en el cual me encuentro? Hacia donde me dirijo? Cuál es el Panamá que quiero para mí y para mis futuros hijos?

Sin embargo, el problema no está en lograr resolver la interrogante, sino más bien lo que hacemos como jóvenes para estar cónsonos con la realidad del sistema en el que vivimos y así ver las posibilidades para cambiarlo o no. Creo que la mayoría de los jóvenes con cierto grado de conciencia, conocemos que el problema que nos corresponde discutir es sobre el SISTEMA. Y al sistema, es a lo que nosotros nos abocamos a combatir, cuando conocemos que el mismo es anti-nosotros: anti-pueblo, anti-justicia, anti-ambiental y referentemente antihumano. Es eminentemente antihumano porque vivimos en Capitalismo.
Este inicio de clases en los colegios secundarios avizoró una evidente situación social que hace mella en la lucha nacional, y abarca todos los niveles de la sociedad: el caos de la ciudad. Como se dijo en líneas anteriores, vivimos diariamente una ciudad en colapso.

Pero aun así, somos hipnotizados todos los días por la prensa burguesa, que nos hace referencia al crecimiento económico comparativo de Panamá con demás países de la región. Ahora pregúntese ¿El Crecimiento Económico me está llegando a mí y a mi familia? El 95% dirá que no, y los elementos circundantes en el desarrollo de la cotidianidad de cada ciudadano, apuntara al hecho de que por mas intentos que haga este gobierno y cualquier otro gobierno por mejorar la calidad de vida de los panameños, terminará perjudicando los intereses de las grandes mayorías.

Conocemos las grandes obras que se desarrollan en la metrópolis del país, pero al terminar dichas obras de puentes, el Metro, el reordenamiento territorial, y demás ¿los mismos apuntarán a mejorar la calidad de vida de los panameños, o está destinada a garantizar el trafico de bienes y servicios para negocios determinados?
Y así nos damos cuenta de que efectivamente todos los días nos encontramos en una lucha de clases en la cual grupos económicos del país que dirigen la cosa pública y finanzas desde el Estado, en detrimento de una masa trabajadora informal y sin esperanzas de mejorar su condición de vida a corto plazo, termina contribuyendo directamente al desarrollo nacional sin tener acceso al fruto de ese trabajo. Es decir, detrás de todo gran proyecto Nacional, desde la Ampliación del Canal hasta cada Centro Comercial, barriadas de lujo y edificaciones millonarias, existe una masa trabajadora que todos los días construye esa comodidad para otros, y nadie le dignifica ese trabajo.

Difícilmente los panameños tienen recursos para trasladarse todos los días en MetroBus, las recargas de las tarjetas, los servicios básicos de telefonía, la atención de salud excesivamente cara en clínicas y extremadamente engorrosas en los Hospitales, en fin, las condiciones materiales que garanticen la continuidad de las jornadas laborales diarias en un trabajo concreto han sido privatizadas prácticamente. El capitalismo ha hecho de la clase trabajadora nacional su principal forma de crecimiento y acumulación, y este crecimiento dirigido por el Gobierno de Martinelli solo ha sabido asfixiar los intereses de los panameños; de ahí la necesidad que siente la población de deshacer de una vez por todas ese estado secuestrado para intereses económicos predefinidos por la burguesía y las oligarquías explotadoras de siempre, que no dan ningún beneficio directo a la economía de cada familia.

El gobierno de Martinelli habla sobre la reducción del desempleo, pero no habla de que la falta de formación técnica de los trabajadores a la altura de ese crecimiento económico, y aquello le está creando una dependencia al capital extranjero que va desprofesionalizando la mano de obra panameña y desplazándola paulatinamente. La competitividad comercial ya ni siquiera está en manos de empresas panameñas.
Las diversas formas de rebelión, las luchas docentes, las huelgas sindicales, los paros laborales en la Caja de Seguro Social, el despido de dirigentes gremiales a lo largo del país y la articulación de diversas organizaciones sociales son la expresión legítima de ese pueblo hastiado de este sistema político enquistado en el mercado y la lógica del Capitalismo.

Mientras más va creciendo la brecha entre ricos y pobres (una brecha que jamás se romperá por más políticas sociales en las que gaste el estado), así mismo se irá agravando la crisis, las multitudes no soportaran las consecuencias de la explotación de sus vidas en este sistema económico agonizante.
Cada vez más jóvenes, van reaccionando frente a la lógica perversa de la economía política excluyente y formalista, las ‘dictaduras de finanzas’ y el rentabilismo de los capitales especulativos que circulan en una nación geográficamente privilegiada como Zona de Tránsito.

Y démonos cuenta de algo: Panamá solo sabe producir dinero, dinero, más dinero y servicios de logística y ‘lobby’ Bancario multinacional extranjero. La economía panameña dirigida, no está orientada a satisfacer las necesidades materiales de la población y sus demandas humanas (comida, vestido, transporte, agua, vivienda, medicamentos, etc.) sino simplemente a generar divisas para sus rentistas (también extranjeros). Aquello significa que Panamá, a pesar de tener crecimiento económico, es ABSOLUTAMENTE IMPRODUCTIVA, ya que nadie come dinero, ni euros, ni bonos y estamos cada vez más dependientes a productos del exterior.

Aunado a ello, nuestros recursos materiales poco a poco están siendo absorbidos por empresas y negocios turísticos extranjeros, y he aquí otra contradicción: ¿sin naturaleza, como pretende seguir reproduciéndose ese Capitalismo salvaje? Entonces también observamos día a día, que existe desarrollo sin trabajo que dignifique al trabajador, y ello refleja un desempleo estructural (ejemplo: tengo trabajo, pero si me enfermo, invierto en mis hijos, invierto en esparcimiento, el final de quincena termino endeudado)
Y el gran maestro Karl Marx tenía una visión científica, acertada y con plena vigencia en nuestra realidad panameña; el capital que nos gobierna va en dirección a destruir sus dos fuentes de riqueza y reproducción: la naturaleza y el trabajo.

El inicio de este año 2013 ha estado caracterizado por los conflictos en el rio San Pablo y las luchas del campesino organizado; algo sorprendente desde el punto de vista organizativo, dado que hacía mucho tiempo ya no se veía públicamente activas organizaciones campesinas y el sentir de nuestros trabajadores del campo.

Evidenciamos también un fuerte choque de información dado por los reportajes y coberturas de comunicadores populares como FRENADESO Noticias y Kaosenlared.net para Panamá, la cual dieron muchísimas luces a la población, por ejemplo, sobre el trasfondo de la llegada de Ana Belfon al Ministerio Publico, las razones del nombramiento de José Ayu Prado a la Presidencia de la Corte Suprema de Justicia y la estrategia mafiosa del partido de gobierno Cambio Democrático tras el escándalo de Financial Pacific (que a todas luces se mantiene censurado en los medios y a la espera de respuesta por parte del burocratismo del Órgano Judicial), así como también se han logrado desenmascarar el silencio mediático (periodístico y televisivo) frente a la realidad verdadera del panameño de a pie. Aquello ha sido de vital trascendencia nacional, ya que sin un medio informativo alternativo e independiente, difícilmente podemos conocer la realidad en que vivimos. El aporte comunicacional del Frente Nacional en Defensa de los Derechos Económicos y Sociales (FRENADESO) ha sido de incalculable valor para el análisis de nuestra sociedad.

En el aspecto mediático ya hay un frente de Lucha. En la depredación de nuestro medio ambiente, la represa de ríos, los desalojos a indígenas y la venta de tierras ya hay otro Frente de Lucha. La incapacidad del Ministerio de Educación, el evidente fracaso de la Transformación Curricular y las intenciones de desmejorar la educación para impulsar su privatización, existe otro Frente de Lucha, docente y magisterial. En fin, no ha habido una sola Mesa de Dialogo llamada por el gobierno nacional que haya tenido éxito; el éxito lo ha tenido que conquistar el pueblo en las calles a costa de la vida misma de panameños valientes y arrojados.
Toda esta perspectiva de luchas, abarcan particularmente los procesos de elección. El verdadero candidato presidencial detrás de cada partido político (prd, panameñismo, cd, pp, molinera, etc.) es el Poder Económico. Siempre está, y su presencia es muy visible, en cada discurso, en cada candidato y en los medios de comunicación.

Y en este país “capitalizado” la política electoral recibe una importante función. Para tener éxito, necesitan representar al Capital, no al pueblo. Por eso es que detrás de cada títere del Capitalismo, detrás de cada candidato del prd, panameñismo, el cd y demás, existen los intereses del capital; el Pueblo necesita construir entonces su propio Partido, que le represente sus intereses y que ponga la soberanía popular por encima de las mafias económicas. 

Aquello significa, que los llamados a construir esa nueva Patria soberana solo pueden ser quienes han tenido el arrojo y la valentía de sacrificar hasta sus vidas por un ideal, por principios, por valores; aquellos que han dejado de ser “pansistas” y se han hecho cientistas, humanistas, marxistas y han hecho de Panamá un territorio que se resiste a ser controlado por oscuros intereses y visiones erradas de dirigir la nación.
Panameños con patriotismo y sacrificio. Ese es el legado del Frente Estudiantil Revolucionario 29 de noviembre FER-29; y seguiremos aportando para el futuro del país los mejores hombres y las más destacadas mujeres; los Cuadros Revolucionarios participes en las luchas sociales, insertos en los frentes de masas, en los núcleos de trabajos y al frente del nuevo Partido del Siglo XXI, el Frente Amplio por la Democracia FAD. 

Somos Vanguardia, y la juventud debe ser Vanguardia en cada uno de los trabajos que le compete. El mensaje de nuestra organización para este año 2013, es RESCATAR para la conciencia libertaria del pueblo panameño esa juventud crítica y estudiosa, y organizarnos para que la juventud tenga su propio espacio, sea reconocida su opinión y podamos expresarnos científica y maduramente sobre los problemas que nos aquejan como sociedad.

Cada joven, cada mujer, cada niño, cada estudiante tiene algo que decir y algo que opinar, y desde nuestro Frente llamamos a esos estudiantes destacados y rebeldes para juntos hacernos sentir, hacernos escuchar y proponer en los espacios necesarios toda propuesta positiva por el bien de nuestra nación.

Frente Estudiantil Revolucionario 29 de Noviembre
FER-29 PANAMÁ

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