19/3/10

Panamá: Estudiantes… A Defender Nuestra Educación

Ante todo le damos una calurosa bienvenida al nuevo año lectivo 2010, esperando sea de gran provecho en la formación de las generaciones que tendremos en nuestras manos la construcción de una sociedad justa, equitativa y solidaria. La famosa transformación curricular impulsada desde las esferas dominantes del Estado Panameño, no es más que el afianzamiento de un sistema y un modelo educativo (constructivista), que no ha hecho sino degenerar la calidad de la educación panameña.

En tanto en países y naciones que históricamente han sido primeras en educación en Europa y el mundo, están desechando definitivamente el método constructivista, pues ha dado con el traste con su calidad educativa, en Panamá, estamos profundizando un retroceso histórico al consolidar un modelo en desuso y en el atraso.

El problema de la educación en Panamá, parte de un punto principal que es que a la clase dominante no le ha interesado la educación de su pueblo, de sus campesinos, de sus negros, de sus originarios. El sistema público de educación ha sido la cenicienta de todos los gobiernos, que han visto en él la forma más hábil de mantener las estructuras de dominación sociocultural de la población joven y el futuro de nuestro país.

No es el SIMPLE CAMBIO DE HORAS Y CONTENIDOS lo que va a transformar positivamente nuestra sociedad; sin embargo lo que sí podemos afirmar, es que estos cambios van hacia el objetivo de deshumanizar a la juventud y convertirlos en mano de obra barata sin capacidad reflexiva, sin identidad colectiva, sin autoestima ni valores humanos, orientada al individualismo a ultranza, a la venta de conocimientos

TRANSFORMAR RADICALMETNE LA EDUCACIÓN: Eliminar el sistema constructivista que promueve mediante el desarrollo de competencias en lo conceptual, procedimental y actitudinal, una adaptación a la sociedad actual, una asimilación de las jerarquías existentes, y mediante su método evaluativo una insana competitividad entre alumnos, con un sistema de castigos y premios que anulan la personalidad del niño y la someten a las viciadas estructuras sociales.

Es necesario romper con viejos métodos y prácticas que llevan a la mansedumbre, a la inutilidad del cerebro, a la creatividad controlada, a la irresponsabilidad social y a la deshumanización.

ESCOLARIDAD Vs. EMPLEO: de todos es sabido que gran cantidad de estudiantes se ven obligados desde muy niños a trabajar para poder pagar sus estudios… ¿es esto correcto? CLARO QUE NO. Por esto consideramos que la Ley Orgánica de Educación es inmoral, cuando contempla que la educación tiene que adaptarse a las injusticias sociales y promover que los estudiantes sin profesión tengan un mínimo de formación que les permita ponerse en las manos de los inescrupulosos empresarios para sufragar sus gastos educativos. Es el Estado el que debe proveer de TODO lo necesario a las familias panameñas para que los estudiantes se dediquen a eso: A ESTUDIAR. El sistema educativo no tiene que moldearse a las exigencias del idioitzante y embrutecedor mercado, es el Estado el que debe proteger al estudiante y desarrollar políticas educativas para dar una formación media amplia y rica para que un egresado pueda satisfactoriamente ingresar a la carrera universitaria que le sea de su agrado, y que repercuta positivamente transformando su entorno familiar, comunitario y social.

VOLVER A LOS PRIMEROS PASOS: El método de enseñanza de la lectura y escritura promovido por los gobiernos hace más de 20 años, no contribuye a la construcción lógica de pensamiento, no fomenta la hilada sílaba-palabra-frase-oración-párrafo, por lo que mal podemos esperar que en la edad media podamos hilar idea-concepto-juicio. Consiste meramente en un método memorístico donde no se invita al niño a tomar diferentes elementos y unirlos en mil variadas formas para construir algo. Resultado: niños que saben leer, pero no entienden lo que leen.

Para enfrentar el tema de la educación con seriedad proponemos tres puntos importantes:

1. Establecer qué país queremos construir, qué sociedad es la que debe ser (no la que es), y en función de esto, establezcamos qué juventud queremos formar para que aporten a ese modelo de sociedad por construir; que debe ser solidaria, transformadora, revolucionaria, crítica y autocrítica, responsable, sana, y humanitaria.

2. Construir un nuevo sistema educativo basado en la horizontalidad de relaciones humanas, la solidaridad, donde se eduque al pueblo para decir su verdad, no la verdad que los poderosos le imponen, en el que no se mida la cantidad de páginas o libros leídos en el bimestre, sino que se entienda que educar es crear y recrear ideas en base a métodos científicos universales. Donde se formen las personalidades en la libertad de pensamiento, en la libertad de conocimiento de todas las corrientes filosóficas que han transformado la historia de la humanidad, un sistema educativo revolucionario que enseñe que el mundo no “es” sino que “está siendo”, y que todos los educandos tienen que contribuir a ese desarrollo mundial.

3. Reconocer que el problema educativo se origina en los primeros años del proceso educativo entre los cuatro y ocho años; por lo que los métodos de enseñanza de lectura y escritura deben ir orientados a la construcción lógica de pensamiento, a la construcción de juicios, historias y a exaltar la creatividad psicomotora del niño. Es decir, aquí se reafirma el hecho de que una transformación curricular de la media, sin que implique un cambio radical desde la básica, no operará ningún cambio positivo para nuestro pueblo.

Todas estas situaciones son de amplio conocimiento de los currículos de poder del Estado Panameño, recordemos que es un sistema creado para mantener el estatus social imperante. La crisis que es para el pueblo, no lo es para la clase dominante, pues representa la oportunidad perfecta para que la empresa privada se apropie de la educación pública e imponga sus currículos de servidumbre y hambre a la juventud estudiosa.

La lectura del texto es nada sino va acompañada de la lectura del contexto, del mundo que le rodea. que nuestra actual educación diga que los hombres y mujeres son libres, pero no haga nada para lograr que concretamente esa idea se convierta en realidad, y más aún sea un sistema acusatorio, represivo y perseguidor de los que proclaman la libertad, nos evidencia claramente que es una farsa, una parodia, una pantomima que tenemos que desenmascarar.

Compañeros y compañeras, digamos NO A LA TRASNFORMACIÓN CURRICULAR DEL SERVILISMO, y SÍ A LA PEDAGOGÍA PARA LA LIBERACIÓN Asiste este 18 de Marzo, a la marcha nacional, en rechazo a las reformas tributarias, de la CSS, de la educación y el ITBMS, desde las 4:00pm partiendo de la Plaza Porras. “Un Estudiante Unido, Jamás Será Vencido”.